Las perspectivas del Bitcoin en 2018

Las perspectivas del Bitcoin en 2018

En los últimos años se habla cada vez más de Bitcoin, Ethereum y de otras criptomonedas. Este mes quisiera abordar este tema, comparando estas experiencias con otras monedas que he presentado.

criptomonedas

Las criptomonedas están basadas en la tecnología denominada blockchain (cadena de bloques), que es “una base de datos distribuida, formada por cadenas de bloques diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior.” (Wikipedia). Se usa esta tecnología para poder trazar el flujo del mismo dinero desde la emisión, impidiendo que más de una persona posea la misma moneda.

Bitcoin, la primera criptomoneda, fue inventada por un programador hermético que usa el pseudónimo de Satoshi Nakamoto. Esta moneda virtual está producida mediante un proceso matemático denominado “minería” y las personas afortunadas la obtienen como resultado de cálculos de su ordenador. La masa monetaria está limitada a 21 millones independientemente del número de usuarios y en los últimos meses se ha registrado la apreciación de Bitcoin frente al dólar estadounidense y otras monedas de curso legal.

Dentro de la tipología de las monedas, Bitcoin pertenece a la categoría de fiat, o sea es una moneda creada sin ningún respaldo, y de hecho han existido monedas sociales del mismo tipo. Ithaca Hours en el interior del estado de Nueva York (Estados Unidos) funcionó de este modo: cada nuevo socio recibía dos horas (20 dólares) sin tener que ofrecer nada a cambio, pero se estancó su operación cuando empezaron a acumularse los billetes en pocos comercios de alimentación y hostelería. Y los Clubes de Trueque en Argentina se colapsaron debido a la hiperinflación causada por la emisión desmesurada de créditos.

Aunque hay varios partidarios de Bitcoin dentro de la comunidad de monedas sociales, personalmente a mí me preocupa el hecho de que esta moneda es de fiat. Algunos afortunados obtienen el señoreaje (beneficio económico por emitir moneda) al conseguir minar una moneda. Es muy diferente que el caso de LETS pues si tú emites 20 ó 50 € en moneda social, estás obligado/a a aceptar esta cantidad en esta moneda social. Esto significa que existe una situación asimétrica en que los mineros pueden gozar de esta renta que no proviene de su propia labor mientras que los demás necesitan hacer sus esfuerzos para conseguir este medio de intercambio.

La falta de respaldo hace necesario que haya otros individuos y/o comercios dispuestos a recibir esta moneda para garantizar su circulación. Tanto Ithaca Hours como Clubes de Trueque iba bien cuando había un alto grado de aceptación, pero ambas experiencias dejaron de funcionar al aumentar los rechazos. Por ahora existe tanto interés por esta criptomoneda que aumenta su valor, pero me temo que este fenómeno sea más especulativo que basado en la economía real, y a que los altibajos violentos de esta moneda no sean compatibles con una de las principales funciones de la moneda: medida de valor (a este respecto se debe hacer hincapié también al límite máximo de 21 millones de bitcoins).

A mí me parece estupenda la emisión de nuevas monedas basadas en la última tecnología. Pero al mismo tiempo es preciso admitir que Bitcoin no es la mejor moneda debido a la falta de respaldo, al modo de la creación monetaria injusta y a la falta del mecanismo para regular la masa monetaria y estabilizar precios. Las monedas sociales podrían utilizar la tecnología de blockchain, pero sus valores deberían basarse en algo tangible (depósitos de dinero oficial, ej.: Chiemgauer, o bienes, ej.: Banco de Horas Comunitario) o compromisos de otros socios (crédito mutuo, ej.: LETS o el modelo Banco WIR).

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